Una gran idea para entretener a los niños es hacer con ellos las “piedras cuenta-cuentos”. Son muy entretenidas de hacer y aun más para jugar una vez hechas.

Es muy fácil. Solo necesitas unas piedras (de canto rodado, para que no se hagan daño los peques) y colores. Las pinturas para decorar las piedras pueden ser témperas, rotuladores permanentes o  rotuladores de pintura acrílica. En mi caso usé estos últimos, llamados”posca”. Son muy cómodos y muy útiles si eres fan de las manualidades.

La manualidad se basa en pintar las piedras con diferentes motivos. Puedes hacerlas siguiendo una temática concreta (de algún cuento concreto, del espacio, el mar, el bosque, etc) o hacerlas variadas. Se pueden hacer personajes, lugares y acciones para dar mas juego.

Como consejo: si las barnizas se verán los colores más vivos y durará más la pintura.

La idea es que estas piedras os sirvan para inventar historias.

Hay diferentes maneras de jugar:

  • Se sacan las piedras de una en una inventando una historia a medida que van saliendo las piedras.
  • El niño elige varias piedras, las ordena como quiera y luego cuenta al resto la historia que se le ha ocurrido.
  • Cada participante saca una piedra en su turno e inventa parte de la historia relacionando lo que le haya salido en su piedra. Así se crea una historia entre todos.

Una de las ventajas de esta manualidad es que puedes ampliar en juego siempre que quieras, simplemente pintando más piedras. Los niños disfrutarán pintando y creando historias.

¡Disfruta dando rienda suelta a vuestra imaginación!

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